miércoles, 30 de junio de 2010
Villa Amelia
Álvarez vivió el Bicentenario
Dos de las entidades culturales más representativas y fuertes de Álvarez
celebraron en intensas jornadas, ante auditorios repletos de espectadores
que disfrutaron de variadas propuestas culturales
Una vez más, el Padre Adolfo Segovia de la Parroquia San Nicolás de Tolentino, fue crudo y muy claro al referirse al Bicentenario de la Patria, y al rol que nos toca a los ciudadanos.
“Señor estamos felices por el aniversario de nuestra Patria.
Orgullosos de celebrar 200 años del inicio de la institucionalización de nuestra Patria sabemos que el sentido de esta fiesta se vacía si olvidamos que fue una gesta revolucionaria.
Los acontecimientos que se inician en mayo de 1810 fueron destituyentes. Fue necesario un trabajo profundo, dramático y demoledor para poder fundar y construir lo que hoy ya es institución.
El peligro está en los laureles que supimos conseguir, quedarnos dormidos en los laureles.
Álvarez tiene su movida institucional; pero lo que hace que celebremos es, que lo hoy instituido tuvo que pasar por su momento instituyente. Aquél instante creador e innovador es el que recordamos y honramos.
Orgullosos de nuestra localidad sabemos que aún hay mucho por hacer.
Nuestra gente merece mejor calidad institucional, pero ella no se logrará de forma mágica: habrá que remover escombros coloniales y esclavistas, que mimetizados, ahora se refugian en lo instituido y resisten lo instituyente, lo nuevo y rebelde que intenta surgir desde las desigualdades y atropellos que hoy nos avergüenzan.
Debemos unirnos para enfrentar juntos los desafíos que más nos duelen: la venta de alcohol a menores, el abuso sexual infantil, las personas bajo la línea de pobreza, la violencia dentro de la familia, la droga, el desprecio por las normas de seguridad y convivencia…
Sino ¿para qué están las instituciones? ¿Para qué tener iglesias sino se comprometen, hospital si la salud es para el que tiene, policía si hace la vista gorda, cooperativas, mutuales, escuelas si no hay suficiente espíritu solidario y comunitario…?
De lo instituido a lo instituyente es el nuevo nombre de la calidad institucional.
Bendícenos Padre y danos fuerza para estar a la altura del Bicentenario. Amén”
Orgullosos de celebrar 200 años del inicio de la institucionalización de nuestra Patria sabemos que el sentido de esta fiesta se vacía si olvidamos que fue una gesta revolucionaria.
Los acontecimientos que se inician en mayo de 1810 fueron destituyentes. Fue necesario un trabajo profundo, dramático y demoledor para poder fundar y construir lo que hoy ya es institución.
El peligro está en los laureles que supimos conseguir, quedarnos dormidos en los laureles.
Álvarez tiene su movida institucional; pero lo que hace que celebremos es, que lo hoy instituido tuvo que pasar por su momento instituyente. Aquél instante creador e innovador es el que recordamos y honramos.
Orgullosos de nuestra localidad sabemos que aún hay mucho por hacer.
Nuestra gente merece mejor calidad institucional, pero ella no se logrará de forma mágica: habrá que remover escombros coloniales y esclavistas, que mimetizados, ahora se refugian en lo instituido y resisten lo instituyente, lo nuevo y rebelde que intenta surgir desde las desigualdades y atropellos que hoy nos avergüenzan.
Debemos unirnos para enfrentar juntos los desafíos que más nos duelen: la venta de alcohol a menores, el abuso sexual infantil, las personas bajo la línea de pobreza, la violencia dentro de la familia, la droga, el desprecio por las normas de seguridad y convivencia…
Sino ¿para qué están las instituciones? ¿Para qué tener iglesias sino se comprometen, hospital si la salud es para el que tiene, policía si hace la vista gorda, cooperativas, mutuales, escuelas si no hay suficiente espíritu solidario y comunitario…?
De lo instituido a lo instituyente es el nuevo nombre de la calidad institucional.
Bendícenos Padre y danos fuerza para estar a la altura del Bicentenario. Amén”
1890 - 7 de Julio - 2010
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